sábado, 20 de marzo de 2010

Comiendo en Sidrería Cortina de Amandi - Villaviciosa -



Villaviciosa es un concejo situado en la costa oriental de Asturias, limita al norte con el Mar Cantábrico; al sur con Cabranes, Sariego, Siero y Nava; por el este con Colunga y Piloña; y por el oeste con Gijón.

Villaviciosa basa sus recursos económicos en el campo, siendo uno de los primeros productores de manzana de España y de los mayores de leche y carne. Las industrias de transformación están también ligadas a la alimentación y son fábricas de sidra espumosa como El Gaitero, El Mayador, El Escanciador;lagares tradicionales como Cortina, Miravalles, Gobernador, Buznego, Vigón, Gelo, Frutos o Castañón.
Web del ayuntamiento de Villaviciosa  *Ambos párrafos están sacados de esta web.
































Que gracia me hace ver a la entrada de este colegio esas dos puertas, la de la izquierda para los niños y la de la derecha para ellas, para las nenas, tiempo atrás era lo normal y hoy en día choca. Este colegio está situado a escasos metros de San Juan en Amandi una parroquia cercana a Villaviciosa, a escasos 6 kilómetros, en ella hemos disfrutado sacando unas fotos y comiendo hoy como tantas otras veces en la estupenda SIDRERÍA CASA CORTINA de Amandi, un lugar donde se esmera en la fabricación de su sidra y donde se vuelcan en dar bien de comer en su sidrería restaurante.
































































La ría de Villaviciosa tiene una extensión de 8 kilómetros y está catalogado como Reserva Natural Parcial.




Decir sidra Gaitero significa para mi las navidades, siendo un niño ya brindaba yo en navidad con champán - una copilla que no se alarme nadie -, y es que a mi lo de mojar los labios en champán, digamos cava, o seamos exactos y digamos Delapierre que era el baratillo, pues eso, que no me gustaba, pero el Gaitero, uffff!! eso era otra cosa, que rico estaba el jodio... Así que mis lazos con mi bebida favorita vienen desde mucho antes de que viese la primera televisión a color y ya van años. Este recuerdo que me viene al ver estas fotos de la fabrica del Gaitero parecen sacados de un capitulo de la serie Cuentame.











Este post está dedicado a una señora que se llamaba Julia, nacida en Villaviciosa y abuela de una persona que quiero con locura.






sábado, 6 de marzo de 2010

Caso. De Infiesto a Campo de Caso por la AS-254 y comiendo en Casa Maruja

De Caso. Visitando el concejo


Otro día de esos en que la improvisación manda y nos lleva a donde ella quiere. Creo que el viento soplaba hacia el concejo de Caso, y nosotros cual hoja, pues eso, a dejarnos llevar, de eso me di cuenta cuando estábamos apunto de llegar a Infiesto -Piloña-, penúltima parada antes de ver el letrero de 32 km a Campo de Caso -Caso-por la Collada de Arnicio AS-254.
De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo
Este post lo tendría que archivar fifty fifty en los concejos de Piloña y Caso. ¿Por qué? Porque la comida la hicimos en la casa de comidas tienda de Maruja, Casa Maruja en La Marea - Infiesto-, y proseguimos viaje por esa sinuosa carretera de la As 254, una vía de montaña con mal asfalto, para mi una carretera correcta, para muchos que no gusten de conducir les puede hartar tanta curva y tanto bache. Las vistas y el hermoso paisaje en estado puro bien harán olvidar esos pequeños inconvenientes.

Primer alto en el camino y desconocimiento absoluto de este restaurante. ¿Qué habrá para comer? ¿Qué tal se comerá? Lo vemos.

De Casa Maruja. La Marea -Infiesto-

¿Y por qué elegí Casa Maruja para comer? Pues de la forma más divertida e inimaginable. Yo iba pisando "huevos" con el coche y disfrutando de las vistas, cuando por el retrovisor veo, y por este orden, un A6, un Merecedes E y un BMW, de este no recuerdo el modelo exacto, pero el dato es irrelevante para el resto de la historia, sigamos. Pues eso, que en un tris y a la salida de una curva vi aparecer sus morros por mi retrovisor con más prisa que el caballo del malo, eran las 14:40h, y educado de mi les puse el intermitente correspondiente para facilitarles el adelantamiento, cuando me habían adelantado le dije a mi mujer, donde vayan a comer estos paramos nosotros, tres carracos de esos por esta carretera de montaña solo puede significar una cosa, van a comer y llevan mucha hambre, o mucha ansia por saber lo mucho que van a disfrutar de las viandas en ese restaurante misterioso. Un km más adelante nos topamos con ellos intentando aparcar a ambos lados de la carretera de un pequeño pueblo y frente a la casa de comidas de Maruja.

Nosotros comimos en esta primera visita: pimientos rellenos de carne, mi mujer, y yo una fabada para el régimen, de segundo un jabalí estofado para mi -este año estoy viciado con el jabalí con patatinos, donde lo veo me lo pido- y un codillo para mi mujer, muy buenos ambos, dos postres caseros para terminar, arroz con leche y tiramisú, caseros ambos y muy buenos. Tinto, casera  y una cerveza sin alcohol para acompañarlo todo. 50.90€ la minuta. Nos gustó, un sitio con encanto y tradición en los fogones, recetas clásicas y pocos platos a ofrecer, pero todos sabrosos y bien hechos.



De Casa Maruja. La Marea -Infiesto-


De Casa Maruja. La Marea -Infiesto-

CASA MARUJA
La Marea - Infiesto-
985 710765

En carta tenían fabada, sopa de marisco, pimientos rellenos de carne, codillo, tortos con picadillo y jabalí. Por encargo nos comentaron que hacían pitu con patatinas, patatas alangostadas y paella especial.







De Caso. Visitando el concejo



Y esto si que fue una sorpresa. Salimos de comer en Casa Maruja y a escasos 2 km, en la orilla del río encontramos estos corzos bajados de la montaña, parada en seco con el coche y metiéndole prisa a mi mujer para hacer la instantánea de dominguero, a todo estos los corzos sin inmutarse, quietos y mirándonos fijamente. Nos vieron más cara de querer comérnoslos ya guisaditos en mantel y plato, que con el arrojo suficiente de ir a por ellos, osea no nos vieron cara de cazadores o demasiado en baja forma como para asustarse de nosotros, sea cual sea el motivo pudimos contemplarlos y admirar su belleza unos minutos, los justos antes de que volvieran a correr monte arriba. Por un instante como este, ya mereció la pena el viaje.


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo



De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo


De Caso. Visitando el concejo
Cueva del Bollu en Campo de Caso
De Caso. Visitando el concejo




De Caso. Visitando el concejo




De Caso. Visitando el concejo




De Caso. Visitando el concejo
Punto y final a esta tarde. Atravesamos uno de los concejos más extensos de Asturias, contemplamos las montañas que componen el Parque de Redes, bosques inmensos de hayas, corzos, vimos la cueva de Devoyu y volvimos a Gijón siguiendo el río Nalón, una mejor carretera que nos llevaría a descansar esperando una nueva ruta, una menos de esas 78, tantas como concejos asturianos.



De Caso. Visitando el concejo







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