domingo, 25 de julio de 2010

Un día de verano en la playa de Verdicio y en su chiringuito





















¿Habrá algo mejor que una caña fresquita después de un baño en un chiringuito de playa? ¿Y si la acompañamos de olivas, calamares, patatas fritas? Ese es el menú para el primer baño. Pero bien es sabido por todos, que a la tercera inmersión, y a según que horas, el hambre empieza a apoderarse después de 20 metros de nado profesional y las ganas de devorar un buen bocata o unos calamares es la solución perfecta.

Yo suelo frecuentar la playa de Verdicio, junto a Cabo Peñas (Gozón). Me gusta por varios motivos:

El primero y fundamental. Puedes aparcar el coche a pie de playa. No hay cosa más engorrosa que aparcar a cientos de metros de la playa. Su costa es rocosa, lo que permite un deporte de alto riesgo a la vez que entretenido como es la captura del cangrejo de roca, "cangrejus rocus". Te tiras una hora para buscar a ese crustáceo entre niños mimetizados, comandos de asalto de padres e hijos altamente preparados con cubo, rastrillo, red, palos, y en el momento que lo coges te preguntas: ¿y ahora qué coño hago con él?. Ahí tienes varias opciones; una de ellas es quitarle alguna pata para saber si "le infringes dolor"(antes de realizar semejante carnicería es aconsejable ojear que a nuestro alrededor no haya ningún miembro de la protectora de animales). El cangrejo en esos momentos de tortura nos mirara fijamente a los ojos cagandose en nuestra madre, lo cual es comprensible. También lo podemos soltar con la satisfacción de saber, que en esa lucha cuerpo a cuerpo entre el hombre y el cangrejo, te has demostrado que eras más inteligente y astuto, que no es que sea un gran consuelo pero, oye, que nos quiten lo bailado....O esta otra opción,  frecuentada por muchos de los amantes de este peculiar deporte de captura, y que consiste en llevar al bicho hasta la base donde nos espera la familia y meterlo en un cubo playero, allí podremos enseñar nuestro trofeo al resto de la manada y podremos pasar horas observando el día a día de este al bicho.

Además. Posee esta playa un chiringuito que tira buenas cañas, frías, como tienen que ser. Hacen unos bocadillos más que dignos (pepitos de buena ternera, tortillas de bonito, de chori, jamón, vegetales, lomo, pechuga de pollo, etc.., y tiene la suerte de estar pegado a la misma playa. Otro aliciente es que el chiringuito en cuestión tiene TV, con lo que nos garantizamos -si coincide en fechas-, ver la etapa del Tour, la formula 1, o el Sálvame, que de todo hay en la viña del señor.

Los chiringuitos del norte no son comparables a los del sur, aquellos son de estrellas Michelin. Sus asados de espetos de sardinas a pie de playa, sus paellas, su gazpachito refrescante.....¡ay, ay, que me pongo malo solo de pensarlo!
Envidia cochina que me embarga del que lo este disfrutando ahora en sus carnes.

Bueno amigüitos, con este día de sol, playa y chiringuito, me despido hasta una nueva crónica más formal y menos canalla.

*La crónica obligaba a ese punto de escritura jocosa y divertida pero para conocimiento de todos, hace muchos años que desdeñe esas practicas de maltrato y salvajismo a bicho alguno, por pequeño que sea. Desde mi etapa de neonato juro por too que no lo he vuelto a realizar. Otro día os contaré que hacía con las hormigas.....¡seré cabrón!.

¡¡¡OS DESEO UN BUEN VERANO A TODOS!! BESOS Y ABRAZOS PARA ELLOS ELLAS. A LA VUELTA DEL VERANO RETOMAREMOS CON MÁS FUERZA ESTE BLOG DE EXPERIENCIAS GASTRONÓMICAS POR LAS CALEYAS DE ASTURIAS. SALUDOS.

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